Daiana Castañares: Primera vez

Los últimos días de mamá solo la escuché hablando de amor. Agonizaba, pero no dejaba de recordar. Yo adoraba escucharla, aunque me partiera el corazón. -Tenía quince. Yo estaba en cuarentena, contagiada. Él se metió de madrugada por la ventana, cuando todos dormían. Le supliqué que no entrara, que iba a enfermarse también, pero no le importó. Esa noche fue nuestra primera vez, y aunque todo estaba mal afuera, para nosotros el tiempo se detuvo ahí -suspiró-. Lo amaba tanto. -Si sería valiente papá- afirmé recordando su sonrisa que tanto extrañaba. Un par de lágrimas recorrieron sus mejillas. Al otro día murió. Una tarde, sacando cosas de su cuarto, encontré una cajita escondida. Dentro tenía fotos donde podía contemplar a mi madre de adolescente sonriendo junto a un muchacho. Debajo, un recorte de diario con la foto del mismo chico que rezaba los fallecidos por la pandemia mundial. Lloré en silencio ante la desdicha de su primer gran amor.

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