Martín Carreño: dos vocaciones, dos pasiones

¿A qué edad arrancaste con la pintura? El tema de la pintura arranqué desde muy chico estando en 5to de Escuela, siempre me gustó dibujar en hojas con lápices de colores, había un dibujo en una revista que mi hermano compraba, «El Gráfico», (revista argentina de deportes), ese dibujo me encantaba, me gustaba dibujarlo y una de mis hermanas, que es más grande que yo me dijo; «y bueno hacete una remera, agarra una yo te compro la pintura de tela y anda probando, Lo hice quedó bastante bien para ser el primero. Ese descubrimiento de tu hermana ¿en la escuela pudiste plasmar, tus docentes lo percibían? Y después de ese apoyo, ese empuje de mi hermana, fui metiendo y metiendo, haciendo cada vez más, motivándome, dándome cuenta de técnicas mientras me iba pasando el tiempo e iba dibujando, ya en 6to de escuela pintaba dibujos de delantales, los jardineritos para los niños de jardinera, se lo hacía para una muchacha que se dedicaba a vender. ¿Cómo se dio la combinación de la pintura y la peluquería? En el 2002 cuando abrí la peluquería, al ser una época muy complicada (crisis económica, social) con el local recién abierto, me armé un tallercito ahí mismo, comencé a pintar cuadros con pintura de tela, empecé a informarme que los cuadros se pintan en el óleo en su mayoría, compré óleo empecé hacer, noté la diferencia que era algo nada que ver, que era mucho mejor nivel, aparte comencé a estudiar. ¿Con quién estudiaste? Ya en el 2003, me anoté hice un curso con Gualberto Viela, el finado Gualberto (recuerda con nostalgia) y con Óscar Larroca, todo ese año estuve con eso. Siempre que tenía un momento libre lo hacía, metía pinceles, ayudaba mucho para mantener la cabeza despejada, ya que pasaban muchas horas con tiempos sin un corte de pelo. Ese lugar que armaste ¿Dónde lo tenías? Estaba ubicado en 18 de Julio pasando Dr. González, hoy hay otra peluquería. Recordando una respuesta anterior, esa combinación fue muy fundamental en ese tiempo ¿no? Si. En ese entonces el ocupar la cabeza era importante, al estar pintando estaba compenetrado en eso, estaba en otro mundo, fue muy pero muy importante, porque me hacía olvidar algunos bajones de estar pensando que cayera algún cliente para poder que salga un corte de pelo. ¿Qué importancia tenía tener esas dos pasiones juntas? Y los dos negocios en uno, fue muy importante porque si pintaba y no tenía donde exponer, era muy difícil poder llegarle a la gente, entonces al tener todo junto, me iba bastante bien, porque tenía de todo tipo de clientes, entonces veían un trabajo que les gustaba, que me valoraban, lo importante era exponer en la peluquería ya que obtenía buena respuesta de la clientela y me servía como vidriera, daba oportunidades de ventas, de remeras, cuadros. ¿Hubo una respuesta positiva de la clientela? Siempre la respuesta de la gente fue muy buena, si lo que me daba cuenta que cuando enganchaba gente de otros lados, sean de Montevideo, otras ciudades del país, y hasta del extranjero, tenía clientes de Argentina, un cliente español, se notaba que se valoraba más el trabajo, era diferente, te elogiaban más y las críticas eran constructivas, no es por despreciar a la clientela de acá, porque en su mayoría siempre tuve una buena respuesta, eso motiva mucho. ¿Has tenido exposiciones de tus obras? Si expuse en el 2007 en la Casa de la Cultura acá en Florida, junto a otros artistas locales y de la zona, estuve también exponiendo cuando Ramón Iriñiz tenía en el parador del Prado (Brasas y Picadas), esto último me sirvió mucho para contactar nuevos clientes, especialmente enganché una gente de Montevideo con mucha cultura, que les vendí muchos cuadros. Hoy en día ¿Dónde tienes el local instalado? En la actualidad la peluquería la tengo instalada en Aparicio Saravia 668 entre Rivera y Rodó, hace unas semanas abrí en esta ubicación, por suerte he tenido muy buenos resultados, se ha levantado la clientela, muchos clientes nuevos, sobrepasando las expectativas que tenía antes de abrir; para armar el taller no lo tengo terminado, ya que, con la mudanza, tengo que organizarme con los materiales y arrancar nuevamente tanto con los cuadros como con las remeras. Sobre las remeras ¿Qué las identifica, las hace particular? La particularidad con las remeras es que los diseños son exclusivos, los dibujos que hago en una remera no los repito, entonces eso atrae a la gente que sean personalizados y da esa identidad, aparte la calidad como se pintan hace que en los lavados no se vaya perdiendo la pintura, no se descolore. También en estos tiempos muevo mucho a través de redes sociales para la venta que es una manera muy buena de llegada para promocionar.

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