En visita a Florida, el director nacional Gabriel Osorio destacó la importancia de la declaración jurada anual y el papel clave del país frente a nuevas exigencias internacionales.
Redacción de Cambios
El director nacional de Información Ganadera del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP), Gabriel Osorio, visitó la oficina del Ministerio en Florida como parte de una recorrida por distintas dependencias del país, en el marco del período de la Declaración Jurada de DICOSE, que va del 1° al 31 de julio.
Durante su visita, Osorio recordó que la declaración jurada ganadera es una herramienta que tiene más de 50 años de vigencia y que permite obtener una “foto” del estado de cada establecimiento al 30 de junio. Los productores deben declarar la cantidad de animales por especie, entre otros datos, y pueden hacerlo en formato papel o electrónico.
“El plazo para el formato papel vence este viernes, pero el trámite en formato electrónico se puede hacer hasta el 31 de julio. Lo ideal es que los productores den el paso hacia lo digital, porque es más práctico para todos”, señaló Osorio, quien reconoció que aún cuesta dejar atrás el papel, aunque hay sectores, como el lechero, donde ya es obligatorio desde hace tres años.
La declaración incluye cinco especies: vacunos, ovinos, caprinos, suinos y chihuarizos. Las oficinas del MGAP en todo el país están disponibles para brindar asistencia a los productores que lo necesiten.
Osorio también se refirió al sistema de trazabilidad individual, vigente desde 2006, como una de las fortalezas de Uruguay frente a las nuevas exigencias internacionales. A partir del 1° de enero de 2026 comenzarán a regir restricciones vinculadas a la deforestación para exportaciones hacia mercados como la Unión Europea.
“Estamos bien posicionados porque tenemos experiencia. La trazabilidad permite garantizar que la carne no proviene de zonas deforestadas. Hay países que recién están adaptándose, y otros como Brasil enfrentan mayores dificultades, sobre todo en regiones como la Amazonía”, explicó.
En cuanto a los problemas surgidos con la conexión ganadera y casos de formularios mal gestionados, Osorio aclaró que la trazabilidad es una herramienta sanitaria, no un mecanismo para establecer propiedad. “La propiedad se respalda con marca y guía. En muchos casos los inversores desconocían el sistema, incluso no sabían dónde quedaban las oficinas del ministerio”, indicó, y subrayó la importancia del control individual: “Como dice el dicho, el ojo del amo engorda el ganado”.