El sindicato de la construcción realizó un paro nacional por la Ley de Responsabilidad Empresarial y la prevención de muertes en obras. En paralelo, el sector de trabajadoras domésticas reclama aumento salarial y el reconocimiento de nuevas categorías en los Consejos de Salarios.
Este miércoles 24 de setiembre, la ciudad de Florida fue escenario de diversas manifestaciones sindicales que reflejan la tensión en el mundo del trabajo. Mientras el SUNCA concentró en la Plaza Asamblea en el marco de un paro nacional de 24 horas, el sector de empleadas domésticas continúa su lucha en los Consejos de Salarios para lograr un aumento justo y la creación de cinco categorías laborales.
SUNCA: seguridad, jubilaciones especiales y fiscalía laboral
Franco Zeballos, dirigente del SUNCA en Florida, explicó que la medida nacional busca poner en la agenda política y social la realidad de la construcción: “Cada 12 días un trabajador pierde la vida en la industria. Los accidentes no son casualidad, son multicausales, y el 99% se pueden evitar si las empresas cumplen con la normativa”.
El sindicato reclama estricta aplicación de la Ley de Responsabilidad Empresarial y propone la creación de una Fiscalía especializada en seguridad laboral, que actúe de oficio ante accidentes en obras, del mismo modo que sucede en casos de homicidios.
Otro de los puntos centrales es el pedido de un cómputo jubilatorio especial, que permita retirarse a los 55 años con 25 de aportes. “La construcción es una industria insalubre, aunque no esté reconocida como tal”, subrayó Zeballos. El planteo busca no solo garantizar una jubilación más digna, sino también abrir espacios laborales a los jóvenes, que hoy sufren tasas de desocupación muy superiores al promedio.
Además, el SUNCA insiste en que el Estado debe tener en cuenta el registro de empresas infractoras antes de adjudicar contratos, ya que existen compañías que acumulan múltiples accidentes fatales sin sanciones efectivas.
Trabajadoras domésticas: aumento y reconocimiento de categorías
En paralelo, el sector de trabajadoras domésticas enfrenta un nuevo ciclo de negociación en los Consejos de Salarios. Mariela Falero, referente en Florida, recordó que desde 2008 el gremio reclama la creación de cinco categorías laborales —cocina, cocina profesional, limpieza, cuidado de adultos mayores y personas con discapacidad, y tareas de conserjería o jardinería—, pero la patronal se mantiene inflexible.
“No es lo mismo cuidar a un niño que cocinar, ni limpiar una casa que asistir a un adulto mayor, por eso pedimos categorías diferenciadas”, sostuvo Falero.
En Florida hay unas 2.600 trabajadoras domésticas formalizadas, aunque la sindicalización sigue siendo baja y fluctuante. A nivel nacional, son casi 80 mil las registradas en BPS. Actualmente, el valor hora nominal es de $160, lo que representa un salario mensual de $29.400 para una jornada de 44 horas semanales.
Falero destacó que la inclusión del sector en los Consejos de Salarios fue un cambio histórico: “Nos dio mejor calidad de vida y de trabajo. Ahora lo que queremos es seguir avanzando”.
Una agenda común: condiciones dignas y reconocimiento
Aunque provienen de realidades laborales diferentes, los reclamos del SUNCA y de las trabajadoras domésticas convergen en un mismo objetivo: dignidad en el trabajo, salarios justos y protección efectiva de los derechos laborales.
Las movilizaciones en Florida reflejan cómo distintos sectores empujan para que el Estado y las patronales asuman compromisos concretos en materia de seguridad, salud, jubilación y condiciones de empleo.
Redacción de Cambios
