Las comunidades de peregrinos y peregrinas de la Eucaristía compartieron la alegría por la misión de jóvenes que se viene desarrollando en los últimos días en las localidades de Sarandí del Yí y Capilla del Sauce, en una experiencia marcada por el encuentro, el servicio y el anuncio del Evangelio.
Durante la misión, los jóvenes participaron de distintas instancias de evangelización, acompañamiento y presencia comunitaria, acercándose a vecinos, familias y espacios locales, llevando un mensaje de fe, esperanza y compromiso cristiano. La iniciativa se vivió como un tiempo de entrega y crecimiento personal, en el que los participantes pusieron sus dones al servicio de la comunidad.
Desde las comunidades organizadoras se destacó que una Iglesia en estado de misión es aquella que asume como eje central de su vida la extensión del Reino de Dios, no solo como un programa puntual, sino como el motor de toda su existencia. En ese sentido, la misión implica salir de sí misma para anunciar el Evangelio, tanto a nivel local como global, a través de la evangelización, la catequesis, la ayuda solidaria y la formación de discípulos misioneros que viven su fe en la vida cotidiana, guiados por el Espíritu Santo.
La experiencia dejó un saldo altamente positivo, fortaleciendo los lazos comunitarios y renovando el compromiso misionero de los jóvenes, quienes continúan siendo protagonistas en la construcción de una Iglesia cercana y presente en la realidad de la gente.
Redacción de Cambios
