La convocatoria reunió a madres, vecinos y allegados de las víctimas, quienes manifestaron su preocupación por lo que consideran una respuesta lenta de la Justicia, pese a que el caso ya cuenta con denuncias, informes médicos y pericias forenses.
Daniela González, una de las voceras del grupo, señaló que actualmente son seis los niños afectados y expresó que, mientras avanza el proceso judicial, el adolescente denunciado permanece en su domicilio, lo que genera temor en las familias.
Según relató, los menores atraviesan consecuencias emocionales importantes, requiriendo acompañamiento psicológico y contención constante, lo que impacta no solo en las víctimas directas sino también en su entorno familiar.
Los manifestantes indicaron que el objetivo de la movilización fue visibilizar la situación, generar conciencia en la comunidad y exigir que se adopten medidas que garanticen la seguridad de los niños.
Asimismo, plantearon su preocupación por la posibilidad de que se repitan hechos similares, entendiendo que se trata de un caso grave que requiere respuestas firmes por parte de las autoridades.
Las familias señalaron que aguardan la instancia judicial correspondiente, con la expectativa de que se definan acciones concretas en relación al menor involucrado.
Redacción de Cambios

