La incertidumbre geopolítica en Medio Oriente sigue influyendo sobre los mercados internacionales del petróleo.
Si bien los precios mostraron cierta estabilidad en las últimas jornadas, los operadores permanecen atentos a cualquier incidente que pueda afectar la producción o el transporte de crudo. Esta situación tiene impacto directo en numerosos países importadores de combustibles, entre ellos Uruguay, donde el Poder Ejecutivo analiza los nuevos valores para julio tomando como referencia los informes técnicos elaborados por la Ursea y la evolución del mercado internacional.
