El sistema permitirá difundir en pocos minutos la imagen y los datos de menores que se encuentren en riesgo inminente, con el objetivo de movilizar a toda la sociedad durante las primeras horas de la búsqueda.
Redacción de CAMBIOS
Uruguay se encuentra en la etapa final de implementación de la Alerta Amber Uruguay, un sistema de difusión rápida destinado a actuar en los casos de desaparición de niños y adolescentes cuando existan indicios de que su vida o integridad física se encuentran en riesgo.
Según informó El País, el mecanismo comenzará a aplicarse en los próximos meses, casi dos años después de la aprobación de la ley que lo creó. Actualmente, las autoridades trabajan en la definición de los últimos protocolos y en la coordinación con distintas instituciones y plataformas tecnológicas para que el sistema pueda activarse en cuestión de minutos.
La herramienta estará reservada para situaciones excepcionales. No todas las desapariciones de menores darán lugar a una Alerta Amber. Para que el sistema se active deberán existir elementos que hagan presumir que el niño o adolescente podría ser víctima de un delito, explotación o cualquier situación que represente un peligro inminente.
El procedimiento comenzará con la denuncia presentada ante la Policía. A partir de ese momento, el Departamento de Registro y Búsqueda de Personas Ausentes de Interpol Uruguay analizará cada caso con apoyo de investigadores y psicólogos especializados, evaluando el contexto familiar, antecedentes de violencia, conflictos por la tenencia, posibles amenazas y otros factores de riesgo.
Si los técnicos consideran que corresponde activar la alerta, el caso será comunicado de inmediato a la Fiscalía, que solicitará la autorización judicial por la vía más rápida para iniciar la difusión masiva.
Una vez autorizada, la fotografía del menor y sus datos serán distribuidos simultáneamente mediante la página oficial de Alerta Amber Uruguay, redes sociales institucionales, medios de comunicación, plataformas de Meta —como Facebook e Instagram—, además de cartelería electrónica y otros sistemas de difusión. Paralelamente, la Policía alertará a puestos de control, peajes y pasos de frontera.
El formulario de la alerta incluirá la fotografía del menor, nombre, edad, sexo, lugar donde fue visto por última vez, características físicas y datos de contacto oficiales para recibir información de la ciudadanía.
En una segunda etapa también se prevé incorporar el envío de mensajes directamente a teléfonos celulares mediante tecnología de difusión masiva (cell broadcast), aunque ese desarrollo aún requiere inversiones y adecuaciones tecnológicas.
La iniciativa fue impulsada por el diputado del Partido Nacional Álvaro Rodríguez Hunter, quien tomó como referencia el sistema utilizado en Estados Unidos y lo adaptó a la realidad uruguaya. El legislador sostuvo que en un país como Uruguay “el tiempo marca la diferencia” y recordó que en pocas horas una persona puede atravesar una frontera terrestre.
Las autoridades remarcan que el sistema debe utilizarse únicamente en casos de alto riesgo para evitar que pierda efectividad. Según los técnicos que integran la comisión encargada de su implementación, un uso indiscriminado podría disminuir el impacto de las alertas y reducir la atención que les presta la población.
La normativa también establece que la alerta podrá desactivarse cuando el menor sea localizado, al cumplirse 48 horas de activación o luego de un máximo de 15 días de difusión, aunque la investigación policial continuará hasta esclarecer completamente cada caso.
Con esta herramienta, el Estado busca reducir al mínimo los tiempos de respuesta y sumar a miles de ciudadanos a la búsqueda durante las primeras horas posteriores a una desaparición, consideradas fundamentales para aumentar las posibilidades de encontrar al menor.
Fuente: El País.

