El fenómeno climático ya comenzó a desarrollarse y, según los especialistas, influirá sobre el tiempo en Uruguay durante los próximos meses. Se prevén temperaturas superiores a lo habitual en invierno y un aumento de las lluvias, especialmente desde la primavera y con mayor incidencia en el norte del país.
Redacción de CAMBIOS
El fenómeno de El Niño, uno de los principales reguladores del clima a nivel mundial, volverá a influir sobre las condiciones meteorológicas de Uruguay durante los próximos meses. De acuerdo con el Instituto Uruguayo de Meteorología y la Organización Meteorológica Mundial, el evento comenzó a consolidarse a mediados de este año y podría mantenerse activo hasta mediados de 2027.
Aunque El Niño no determina el estado del tiempo de cada día, sí modifica las tendencias climáticas estacionales, aumentando la probabilidad de determinados escenarios de temperatura y precipitaciones.
Invierno: menos frío promedio, pero no sin heladas
Durante junio, julio y agosto, el principal efecto esperado será que las temperaturas medias se ubiquen por encima de los valores normales. Esto no significa que desaparecerán las olas de frío o las heladas, sino que, en promedio, habrá más jornadas templadas entre los episodios fríos.
Por lo tanto, seguirán registrándose madrugadas con temperaturas cercanas o inferiores a 0 °C en algunas zonas del país, aunque los períodos fríos tenderían a ser menos persistentes.
Primavera: comienza el cambio más importante
Los efectos de El Niño se harán más notorios a partir de setiembre
Los especialistas prevén un aumento gradual de las precipitaciones, especialmente en el norte y litoral del país, donde históricamente este fenómeno tiene una influencia más marcada.
Entre octubre y diciembre es cuando normalmente se observa la mayor señal del fenómeno, con mayor frecuencia de lluvias y tormentas.
Verano: más lluvias y ambiente cálido
Durante diciembre y enero podrían registrarse lluvias superiores a lo habitual en buena parte del territorio nacional, aunque la intensidad del fenómeno varía según la región.
Los estudios climáticos muestran que el impacto suele ser mucho más fuerte en departamentos del norte, mientras que hacia el sur y la costa atlántica la influencia disminuye considerablemente.
Al mismo tiempo, existe una mayor probabilidad de temperaturas elevadas y episodios de calor intenso.
¿Cómo puede afectar a la población?
Si las proyecciones se cumplen, El Niño podría generar:
- Mayor frecuencia de lluvias intensas y tormentas.
- Riesgo de inundaciones puntuales en zonas bajas.
- Crecimiento más favorable de pasturas y cultivos que dependen del agua.
- Posibles dificultades para las cosechas durante períodos muy lluviosos.
- Mayor presencia de mosquitos y enfermedades asociadas al agua estancada durante la primavera y el verano.
- Crecidas más frecuentes de ríos y arroyos en caso de lluvias persistentes.
Mes por mes: qué se espera
Julio – Agosto
Temperaturas medias superiores a las normales.
Continuarán las heladas y entradas de aire frío, aunque menos persistentes.
Setiembre
Comienza a aumentar la influencia de El Niño.
Mayor probabilidad de lluvias.
Octubre – Noviembre
Período donde el fenómeno suele mostrar su mayor impacto.
Más tormentas y precipitaciones.
Diciembre – Enero
Ambiente cálido y húmedo.
Lluvias superiores a lo normal, especialmente en el norte del país.
Febrero
El efecto comienza a disminuir, aunque todavía puede influir sobre el régimen de lluvias.
Un fenómeno natural bajo seguimiento
Los meteorólogos recuerdan que El Niño es un fenómeno natural que aparece cada pocos años como parte del ciclo climático del océano Pacífico. Sin embargo, sus efectos actuales pueden verse potenciados por el calentamiento global, lo que aumenta la probabilidad de eventos meteorológicos extremos en distintas regiones del planeta.
Para Uruguay, el seguimiento permanente que realiza Inumet permitirá ajustar los pronósticos a medida que evolucione el fenómeno, ya que su intensidad y distribución regional pueden variar durante los próximos meses.

