La variante H3N2 del virus de la influenza A es la que predomina en la actual temporada invernal y explica el fuerte aumento de consultas por cuadros respiratorios. Especialistas prevén que la circulación continuará durante varias semanas, aunque podría comenzar a disminuir hacia fines de julio y durante agosto si se mantiene el comportamiento habitual de la temporada.
Redacción de CAMBIOS
La sensación de que “todo el mundo está engripado” tiene una explicación. Uruguay, al igual que otros países del hemisferio sur, atraviesa un importante incremento de enfermedades respiratorias, impulsado principalmente por el virus de la influenza A subtipo H3N2, una de las variantes más contagiosas de la gripe estacional.
El Ministerio de Salud Pública confirmó meses atrás la circulación de esta variante en el país mediante su sistema de vigilancia epidemiológica, mientras que la Organización Panamericana de la Salud (OPS) advirtió recientemente sobre el aumento de la actividad de la influenza en toda la región, un comportamiento esperado durante el invierno, aunque con una intensidad superior a la habitual en algunos países.
¿Qué es la influenza H3N2?
La H3N2 es un subtipo del virus de la influenza A que circula desde hace décadas y que suele provocar epidemias estacionales. Se caracteriza por su elevada capacidad de contagio y por generar cuadros que, en muchas personas, resultan más intensos que un resfrío común.
Los síntomas más frecuentes incluyen:
- Fiebre alta de aparición repentina.
- Dolor intenso de cabeza.
- Dolores musculares y articulares.
- Cansancio marcado.
- Tos seca persistente.
- Dolor de garganta.
- Congestión nasal.
- En algunos casos, náuseas o diarrea, especialmente en niños.
Una de las principales diferencias con un resfrío común es que la gripe suele comenzar de forma brusca y produce un agotamiento que puede prolongarse durante varios días.
¿Cuánto dura?
En la mayoría de los casos, la enfermedad dura entre cinco y siete días, aunque el cansancio y la debilidad pueden extenderse hasta dos semanas. Las personas mayores, los niños pequeños, las embarazadas y quienes padecen enfermedades cardíacas, respiratorias o diabetes presentan un mayor riesgo de desarrollar complicaciones, como neumonía.
¿Cuál es el pronóstico?
Las perspectivas indican que la circulación del virus continuará siendo elevada durante las próximas semanas, ya que julio suele representar el período de mayor actividad de la influenza en Uruguay y en buena parte del Cono Sur.
La OPS informó que Brasil, Chile y otros países de la región muestran un aumento sostenido de la influenza y de otros virus respiratorios, como el virus sincitial respiratorio (VSR), una tendencia que también se observa en Uruguay. Si el comportamiento epidemiológico sigue el patrón habitual, los casos comenzarían a disminuir gradualmente entre fines de julio y agosto, aunque seguirán apareciendo contagios mientras persistan las bajas temperaturas.
Cómo prevenir el contagio
Las autoridades sanitarias recomiendan:
Vacunarse contra la gripe, especialmente si se integra un grupo de riesgo.
Lavarse las manos con frecuencia.
Ventilar los ambientes cerrados.
Cubrirse la boca y la nariz al toser o estornudar.
Permanecer en el hogar mientras existan fiebre y síntomas intensos para evitar nuevos contagios.
Consultar al médico ante dificultad para respirar, fiebre persistente o empeoramiento del estado general.
Aunque la mayoría de las personas se recupera sin mayores inconvenientes, los especialistas insisten en no minimizar la enfermedad. En quienes pertenecen a grupos vulnerables, la influenza puede derivar en complicaciones graves, por lo que la consulta médica temprana y la vacunación siguen siendo las principales herramientas para reducir los riesgos.
