El director regional del organismo, Roberto Benes, elogió las políticas uruguayas de protección social y el compromiso del Gobierno con la reducción de la pobreza infantil. Además, ofreció apoyo para difundir la experiencia del país en la región.
Redacción de CAMBIOS
El presidente de la República, Yamandú Orsi, recibió este miércoles en la Torre Ejecutiva al director regional de Unicef para América Latina y el Caribe, Roberto Benes, quien destacó el compromiso del Gobierno uruguayo con la inversión en las infancias y calificó al país como un modelo de referencia regional en materia de protección social.
Tras la reunión, Benes señaló que, durante su primera visita oficial a Uruguay en el nuevo cargo, pudo constatar “la fuerte intención del país de invertir en la infancia”, especialmente a través de políticas orientadas a reducir la pobreza infantil y prevenir todas las formas de violencia que afectan a niños y adolescentes.
El jerarca afirmó que encontró “un enorme compromiso, no solo del presidente, sino de toda la contraparte del Estado”, y sostuvo que la experiencia uruguaya constituye un ejemplo para otros países de la región.
“Para Unicef, Uruguay es un modelo de referencia en toda la región de cómo se puede invertir en la infancia para crear una base de fuerte crecimiento y cohesión social, que comienza con cada niño”, expresó.
Benes valoró especialmente las políticas públicas de protección social desarrolladas por Uruguay y aseguró que representan una experiencia relevante para América Latina y el Caribe, en particular en lo que refiere a la atención de los sectores más vulnerables.
En ese marco, manifestó que Unicef pondrá a disposición del país asistencia técnica, especialistas y herramientas de cooperación para fortalecer las acciones ya existentes y facilitar el intercambio de experiencias con otras naciones.
“Queremos facilitar el diálogo entre países donde Uruguay, con apoyo de Unicef, muestre que trabajando juntos hay soluciones”, indicó el director regional.
Desde el organismo internacional se destacó que la inversión sostenida en la infancia no solo mejora las condiciones de vida de niños y adolescentes, sino que también fortalece el desarrollo social, la equidad y el crecimiento de los países en el largo plazo.
