El exdiputado nacionalista se pronunció con dureza sobre el régimen de infracciones de tránsito, reclamó mayor equidad en las sanciones y criticó la aprobación apresurada de la libreta por puntos por parte del Congreso de Intendentes.
Redacción de Cambios
El exdiputado del Partido Nacional Arturo Heber cuestionó duramente el sistema de multas de tránsito vigente en el país y criticó la reciente aprobación de la libreta por puntos, iniciativa impulsada por el Congreso de Intendentes. Para Heber, se trata de un cambio que no puede resolverse a días del recambio de autoridades, sin una discusión de fondo.
A su entender, la libreta por puntos, que ha sido aplicada en pocos países y en varios fue descartada, presenta debilidades graves, como la dificultad para identificar al conductor infractor. Señaló que un vehículo puede estar registrado a nombre de una persona, pero ser manejado por otra —un familiar o alguien que lo haya tomado prestado—, lo que complica la imputación directa de la falta cuando se trata de registros automatizados como los de radares.
El exlegislador también fue crítico con la forma en que se toman decisiones de impacto nacional. Consideró inadecuado que el Congreso de Intendentes apruebe un esquema de este tipo pocos días antes de que varias autoridades culminen su mandato, y sostuvo que una medida de tal alcance debería ser considerada por los nuevos equipos de gobierno departamental.
Además, puso el foco en la fragmentación del sistema de multas en el país, donde conviven distintos criterios según el organismo que sanciona. Heber apuntó que existen tres regímenes: el del Ministerio de Transporte y Obras Públicas en rutas nacionales, el del Ministerio del Interior —al que acusó de aplicar sanciones por fuera de la ley— y el de las intendencias, amparadas en su autonomía.
Advirtió que, en algunos departamentos, las multas mínimas por exceso de velocidad superan ampliamente las de países europeos. Puso como ejemplo a Maldonado, donde las sanciones comienzan en 12.000 pesos, y contrastó con Europa occidental, donde ese tipo de infracciones se multan con valores cercanos a los 120 euros. En su opinión, este desbalance evidencia una intención meramente recaudatoria, desconectada de la realidad económica del país.
También recordó antecedentes en los que los ingresos por multas en rutas nacionales eran cedidos a gobiernos departamentales, como en Florida, donde aseguró que esos fondos permitieron incluso afrontar obligaciones salariales. “Se solventaban los gastos de un departamento con las multas de los conductores de todo el país”, señaló.
Heber advirtió que el sistema vigente genera distorsiones y desconfianza, no solo entre los ciudadanos locales, sino también entre turistas extranjeros. Mencionó casos de visitantes que, al intentar retirar un vehículo remolcado, descubrieron deudas por infracciones que alcanzaban cifras de varios miles de dólares, incluso superiores al valor del automóvil.
Por otra parte, manifestó reparos con el rol de la Unidad Nacional de Seguridad Vial (UNASEV), y expresó dudas sobre su real capacidad técnica para orientar a las intendencias. Afirmó que muchas decisiones parecen responder más a un esquema de imposición que a un trabajo técnico y coordinado con los gobiernos departamentales.
Heber concluyó que el próximo ciclo de gobierno debe revisar en profundidad todo el sistema de tránsito y multas, con una mirada preventiva, educativa y más acorde a la situación del país. Subrayó que la baja tasa de pago de las multas (estimada en un 30%) refleja no solo evasión, sino también la imposibilidad real de muchas personas para hacer frente a montos desproporcionados.
Para el exdiputado, es urgente poner un freno y rediscutir desde el inicio un modelo que, más allá de buscar orden, termina siendo fuente de desigualdad, discrecionalidad y perjuicio para muchos ciudadanos.
