Escritores Floridenses: «Genoveva» – Nora García

Genoveva se levantaba muy temprano desde que se había quedado viuda ya que ahora, sin su Felipe, no tenía con quien conversar por la noche y se acostaba temprano. Había tenido la esperanza de que, como su hija vivía en la casa de al lado, su nieta mayor pasara más tiempo con ella. Al principio lo había hecho, pero ahora regresaba tan tarde a la casa que casi no la veía. Sabía que muchas veces llegaba alcoholizada y también que muchas cosas le ocultaban para que “no se preocupara”.
Pero igual se preocupaba. Eso de que desobedeciera a sus padres, que le importara más la opinión de los amigos que la de ella o sus padres, la llevaba a pensar en la juventud de hoy día.
Fue hasta la cocina a prepararse el mate y mientras se calentaba el agua salió a regar las plantas de las macetas del frente. Fue entonces que vio cuando un auto que traía la música a alto volumen, paró frente a su casa y bajó a Leti, su adorada nieta. No entendía nada, pero al verla le gritó:
-Leti, ¿qué ha pasado que no has dormido en casa?
Entonces, por primera vez, sintió la respuesta que le hizo doler el alma:
-¿Qué hacés, abuela? No te metas, es mi vida.
Esa mañana tomó los mates más amargos de su vida. Incluso más que cuando se fue Felipe.
No se pudo contener y, cuando escuchó movimiento en la casa de la hija, cruzó el patio y la encaró.
-No puedo entender cómo es que no haces nada ¿No se dan cuenta que la van a perder? Esta juventud de hoy día es un enorme problema, no les hacen caso a sus padres, a sus abuelos ni a nadie, cualquiera es mejor que nosotros.
La hija esperó pacientemente a que se desahogara y le dijo:
-Siéntate, mamá. ¿Tú sabes quién fue Sócrates? -Genoveva negó con la cabeza y su hija continuó-. Entonces te cuento. Fue un importante filósofo en la antigüedad, que vivió hace más de 400 años antes de Cristo.
Genoveva continuaba sin entender nada. Su hija prosiguió hablando:
-Sí mamá. Este enorme pensador dijo entonces: “Nuestra juventud gusta del lujo y es mal educada, no hace caso a las autoridades y no tiene el menor respeto por los de mayor edad” -hizo una pausa y prosiguió-. Mamá de eso hace 2500 años. ¿Viste que no hay nada nuevo bajo el sol, como dice en la Biblia? -Y luego de una breve pausa, agregó- Pero no te preocupes mamá, la juventud es una enfermedad que se cura con el tiempo.

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