Familias destacaron la rápida intervención del gobierno departamental y la articulación con Primaria para resolver la situación en el centro educativo.
El pasado jueves un cortocircuito en una llave del comedor de la Escuela 102 provocó que tres salones quedaran sin energía eléctrica, afectando el suministro de calefacción y generando diversas dificultades para el desarrollo normal de las actividades escolares. A casi una semana del incidente, la reparación definitiva aún no se había completado, lo que generó preocupación entre docentes, alumnos y sus familias.
Frente a esta situación, los familiares de los estudiantes se organizaron y realizaron reclamos ante las autoridades, lo que motivó una rápida respuesta por parte de la Intendencia de Florida. Según relataron, el mismo día en que se conoció el problema, funcionarios municipales se hicieron presentes en la escuela para evaluar y comenzar a trabajar en la solución. Además, destacaron la importancia del acompañamiento y coordinación con la Inspección de Primaria, que también actuó con prontitud para atender el inconveniente.
En un comunicado, las familias expresaron su profundo agradecimiento a la Intendencia por su rápida intervención y destacaron el papel fundamental que desempeñaron los medios de comunicación al visibilizar la situación, lo que contribuyó a acelerar las gestiones. Asimismo, reconocieron el compromiso y la movilización de la comunidad educativa, que no permaneció indiferente y buscó las vías adecuadas para que la problemática fuera atendida.
Gracias a esta cadena de acciones coordinadas, el problema eléctrico llegó al conocimiento del Inspector de la zona y se gestionó una respuesta conjunta y efectiva. Las autoridades educativas ya visitaron el centro y aseguraron que, de mantenerse el ritmo actual de las reparaciones, la situación estaría normalizada para el próximo lunes, garantizando así el bienestar y la seguridad de los alumnos y el personal.
Las familias valoraron especialmente la colaboración entre distintos actores institucionales, los medios y la comunidad, que fue clave para dar una respuesta rápida y efectiva a un problema que impactaba directamente en la calidad educativa y en la comodidad de los niños. Recalcaron que este tipo de coordinación es fundamental para enfrentar con éxito las dificultades que puedan surgir en los centros educativos y para asegurar que la educación se desarrolle en las mejores condiciones posibles.
La Intendencia, por su parte, reafirmó su compromiso con la atención a las necesidades de las escuelas del departamento y la importancia de actuar con rapidez y eficiencia frente a cualquier situación que afecte a la población estudiantil.


