El especialista en comportamiento animal brindó detalles de su método de adiestramiento racional y de su trabajo en terapias asistidas con perros.
Sarandí Grande recibió la visita del etólogo canino Martín Sugo, quien compartió su experiencia en el entrenamiento de perros y el trabajo terapéutico que realiza con estos animales en distintos contextos educativos y sociales. La propuesta de Sugo no solo se enfoca en corregir problemas de conducta, sino en fortalecer el vínculo entre el animal y sus tutores desde la comprensión y el respeto.
“Soy adiestrador de perros, pero un poco más profundo”, explicó en entrevista con el medio local Sarandí 365. Su labor trasciende el adiestramiento básico y se orienta también hacia el acompañamiento terapéutico: perros que colaboran con personas que atraviesan cuadros de depresión, discapacidades u otros desafíos de salud mental. Además, trabaja en terapias asistidas dentro de centros educativos, donde los animales ayudan a mejorar la convivencia y el bienestar emocional de los estudiantes.
Su método de trabajo se basa en el adiestramiento racional, una técnica que descarta por completo el castigo o el maltrato. “Jamás se usa un collar de ahorque ni se castiga al perro. Todo se trabaja en positivo”, afirmó. El objetivo es educar al animal a partir de la motivación y la confianza, logrando un comportamiento equilibrado y adaptable a diferentes entornos.
Uno de los principales pedidos que recibe son casos de perros con problemas de socialización, desobediencia o comportamientos destructivos en el hogar. Pero para Sugo, más allá de resolver estas conductas, lo importante es integrar al perro en la vida cotidiana de la familia: “Un perro entrenado puede acompañarte a tomar mate en el parque, viajar o quedarse con otra persona sin problemas. Mejora la vida del perro y del tutor”, enfatizó.
También se refirió a la tenencia de razas potencialmente peligrosas y la importancia del entrenamiento adecuado. Recordó que en otros países es obligatorio el adiestramiento de estas razas para garantizar la seguridad y la convivencia. “No es un tema de la raza, sino de la responsabilidad del tutor”, remarcó.
Martín Sugo continúa recorriendo distintas localidades del país con el propósito de acercar herramientas de educación canina y promover la tenencia responsable. Para el especialista, detrás de cada perro educado hay una familia que también aprendió a comprender mejor a su compañero de cuatro patas.
Fuente: Sarandi365