Redacción de Cambios
La comunidad parroquial de San Antonio vivió una noche profundamente espiritual durante la celebración del Rosario por las Familias, un encuentro marcado por la misión, la oración compartida y un fuerte espíritu comunitario. La actividad tuvo lugar el pasado sábado por la noche y contó con una amplia participación de fieles, incluso en medio del intenso frío que se hizo sentir en Sarandí del Yí.
Una misión que recorrió las calles del pueblo
Desde temprano, los misioneros salieron a las calles con guitarras, micrófono y altavoz, invitando casa por casa a sumarse a la celebración. Entre cantos, saludos y la entrega de estampas, llevaron un mensaje de alegría y esperanza, animando a las familias a participar del rosario comunitario.
Exposición del Santísimo y rosario temático
La jornada inició con la exposición del Santísimo, presentado en un altar especialmente preparado y decorado frente a la iglesia. Allí se rezó el Rosario por las Familias, guiado por el párroco y animado por distintos grupos de la comunidad: un matrimonio, los niños, los jóvenes, los abuelos y una familia local.
A pesar del frío, el fervor de los presentes generó un clima de unidad y recogimiento. Durante la oración se entregaron velitas, folletos y rosarios para acompañar a quienes los necesitaran.
Procesión con la Virgen y entrega de medallas
Finalizado el rosario, los fieles caminaron en procesión alrededor de la plaza junto a la imagen de la Virgen de Andacollo, portando velas encendidas como signo de fe. El canto del Ave María de Fátima acompañó el recorrido, iluminando la noche.
Al regresar al templo, los sacerdotes impusieron la Medalla Milagrosa a todos los que quisieron recibirla, generando un momento de especial devoción.
Un encuentro sostenido por toda la comunidad
La celebración contó con el acompañamiento del coro parroquial —integrado por hermanas, jóvenes y niñas— y con la presencia de laicos provenientes de Argentina, que llegaron para colaborar en la misión del fin de semana. De forma providencial, el encuentro coincidió con la clausura de la misión en el barrio Santa Cruz, cuyos frutos se compartirán próximamente.
Una noche marcada por la gracia
Con participación de niños, jóvenes, adultos y familias enteras, el Rosario por las Familias se vivió como un verdadero regalo para la comunidad. Fue una oportunidad para fortalecer la fe, pedir por cada hogar y renovar el espíritu comunitario en Sarandí del Yí.

