El papa León XIV advirtió sobre los efectos de las sociedades hipermediáticas y consumistas, señalando que generan una creciente “pobreza espiritual” y debilitan la búsqueda de sentido en la vida, especialmente entre las nuevas generaciones.
Redacción de CAMBIOS
Las declaraciones fueron realizadas este miércoles durante un encuentro con participantes de la asamblea plenaria del Dicasterio para la Evangelización, celebrada en el Vaticano.
En su discurso, el pontífice afirmó que en muchos países occidentales existe una extendida indiferencia religiosa y sostuvo que actualmente se pretende delegar en la cultura tecnológica las respuestas a las grandes preguntas existenciales del ser humano.
Según expresó, esa realidad provoca que el Evangelio corra el riesgo de ser percibido simplemente como “una opinión entre tantas”, perdiendo su valor como guía capaz de dar sentido a la vida.
León XIV remarcó que la evangelización no debe apoyarse en la relevancia social ni en el consenso momentáneo, sino en el encuentro auténtico con Cristo y en el testimonio coherente de la fe.
El Papa destacó además que muchos jóvenes muestran actualmente una fuerte búsqueda espiritual y aseguró que las nuevas generaciones no tienen prejuicios frente al Evangelio. Por el contrario, señaló que numerosos jóvenes se acercan a la fe al descubrir en ella una respuesta profunda a la necesidad de felicidad y sentido.
Durante la audiencia, el pontífice recordó el trabajo realizado durante el Jubileo de la Esperanza y valoró la participación de más de 33 millones de peregrinos que llegaron a Roma en el marco del Año Santo.
En otro tramo de su mensaje, León XIV exhortó a retomar la exhortación apostólica Evangelii gaudium del papa Francisco como guía para una evangelización centrada en el anuncio de Cristo y en el llamado kerigma, considerado el núcleo esencial del mensaje cristiano.
Asimismo, alertó sobre las consecuencias culturales de las sociedades actuales, donde —según indicó— disminuye la capacidad de realizar procesos de búsqueda personal de la verdad con paciencia, esfuerzo y sentido crítico.
El pontífice sostuvo que la transmisión de la fe continúa dependiendo principalmente del encuentro humano, del testimonio y de la santidad de vida, más que de las estructuras o de las estrategias institucionales.
En el cierre de su intervención, León XIV citó a Benedicto XVI y afirmó que el mundo necesita personas “tocadas por Dios”, capaces de hacer creíble la fe cristiana mediante su vida cotidiana.
