La comunidad floridense vivió este martes una nueva jornada de profunda devoción con la celebración de los 141 años de San Cono, una tradición que forma parte de la identidad del departamento y que cada año convoca a miles de personas que llegan para agradecer, pedir y renovar su fe.
Redacción de CAMBIOS
Durante toda la jornada, peregrinos provenientes de Florida y de distintos puntos del país se acercaron al santuario para participar de las actividades religiosas, asistir a las celebraciones litúrgicas y recibir bendiciones para ellos y los objetos que llevaron consigo.
En el marco de la festividad, el obispo de la Diócesis de Florida, Mons. Alfonso Bauer, destacó la importancia de esta celebración, la primera que vive como obispo diocesano.
“Me encuentra aquí acompañando a todos los peregrinos que se acercaron aquí a la iglesia de San Cono. Hemos celebrado recién la Eucaristía y la gente sigue peregrinando, pidiendo bendiciones para ellos y los objetos que traen”, expresó.
El prelado subrayó además el fuerte vínculo que existe entre la ciudad y el santo patrono, una relación construida a lo largo de generaciones y que sigue vigente en la actualidad.
“Florida es decir San Cono. Hay una identificación entre la ciudad y este santo y una devoción popular muy grande. La gente sigue confiando en San Cono”, señaló.
Asimismo, destacó que si bien la mayoría de los visitantes son floridenses, también llegan numerosos fieles desde diferentes departamentos, aprovechando además el feriado departamental para participar de la festividad religiosa.
“Vienen principalmente de acá, pero también vienen de muchas partes, trayendo sus intenciones a la presencia de la intercesión de San Cono”, agregó.
La festividad volvió a demostrar la vigencia de una tradición profundamente arraigada en la comunidad, donde la fe, la esperanza y la devoción continúan convocando a miles de personas año tras año.
Desde las primeras horas de la mañana se observó movimiento en las inmediaciones de la capilla y en distintos puntos de la ciudad, con visitantes provenientes de varios departamentos del país. Sin embargo, comerciantes, vecinos y algunos fieles coincidieron en señalar que el flujo de personas fue menos intenso que en celebraciones anteriores.
Uno de los factores que podría explicar esta situación es que el 3 de junio cayó entre semana, dificultando la participación de muchas personas que trabajan o estudian y que no pudieron trasladarse hasta Florida para cumplir con sus promesas o participar de las actividades religiosas.
A pesar de ello, la jornada transcurrió con normalidad y mantuvo el clima de fe y recogimiento que caracteriza a una de las manifestaciones religiosas más importantes del Uruguay. Las misas, promesas y la tradicional procesión volvieron a ser el centro de la celebración.
No obstante, algunos comerciantes mantienen expectativas positivas para los próximos días. Consideran que muchas personas podrían optar por visitar la capilla durante el próximo fin de semana, aprovechando el tiempo libre para cumplir promesas, agradecer favores recibidos o simplemente participar de una tradición profundamente arraigada en la cultura popular uruguaya.
Históricamente, cuando la festividad coincide con días laborables, suele registrarse una segunda oleada de visitantes durante el fin de semana siguiente. Por ese motivo, tanto el sector comercial como las instituciones vinculadas a la celebración esperan que el movimiento continúe durante los próximos días.
San Cono volvió a demostrar la vigencia de una devoción que trasciende generaciones y que cada año convierte a Florida en un punto de encuentro para miles de creyentes de todo el país.
Fotos: Diócesis de Florida – San Cono en fotos







