Con la colaboración de vecinos, voluntarios e instituciones, ya se elaboraron cerca de 30 acolchados que serán distribuidos por Cruz Roja Florida entre quienes más lo necesitan durante el invierno. Redacción de CAMBIOS
El Centro Diurno Cruz Alta puso en marcha una iniciativa solidaria denominada “Calor Compartido”, un proyecto que reúne a vecinos, voluntarios e instituciones con el objetivo de confeccionar mantas de abrigo que serán entregadas a personas en situación de vulnerabilidad a través de Cruz Roja Florida.
La propuesta surgió a partir del aprovechamiento de prendas en desuso que llegan al centro y que, en lugar de ser descartadas, son reutilizadas para elaborar nuevos acolchados. De esta forma, además de brindar ayuda a quienes más lo necesitan, la iniciativa también promueve el cuidado del medio ambiente mediante el reciclaje de telas.
La referente del Centro Diurno Cruz Alta, Aracely Alanis, explicó que muchas de las prendas recibidas ya no pueden utilizarse como ropa, pero conservan materiales aptos para una segunda vida.
“Recibimos muchas prendas que ya no se usan, como paños o gabardinas, y pensamos que podían transformarse en algo útil. Así comenzaron a confeccionarse los cuadraditos que luego unimos para hacer las mantas”, señaló.
El trabajo es posible gracias al aporte de un grupo de vecinos que cada viernes por la tarde se reúne en el centro para coser, cortar telas y ensamblar los acolchados. Alanis destacó que la actividad trasciende el aspecto solidario y se ha convertido también en un espacio de encuentro e integración para personas del barrio y de otras zonas de la ciudad.
“Nos reunimos para trabajar, pero también para compartir un té, conversar y fortalecer los vínculos. Se ha formado un lindo grupo de personas que participa únicamente con el deseo de ayudar”, expresó.
La iniciativa cuenta además con el apoyo de la parroquia Santa Teresita y de Cruz Roja Florida, institución que facilitó una máquina overlock para la confección de las mantas y será la encargada de recibir las solicitudes y distribuir los acolchados entre quienes los requieran.
Alanis remarcó que las mantas no están a la venta, sino que son elaboradas exclusivamente para ser donadas.
“Cruz Roja tiene experiencia en el trabajo social y en la atención de las emergencias, por eso será quien canalice los pedidos. Nosotros confeccionamos las mantas y ellos las harán llegar a las personas que las necesiten”, indicó.
Hasta el momento ya se confeccionaron entre 28 y 30 mantas, aunque el trabajo continúa. Recientemente el grupo recibió la donación de un rollo de tela polar, material con el que proyectan elaborar una nueva tanda de acolchados.
La convocatoria permanece abierta para todos aquellos vecinos que deseen colaborar. Actualmente participan entre ocho y diez personas de manera permanente, aunque también intervienen usuarios del propio centro durante la preparación de las telas, cortando los retazos y clasificando los materiales.
Además de esta propuesta solidaria, el Centro Diurno Cruz Alta mantiene en funcionamiento su servicio de comedor y continúa desarrollando actividades comunitarias. Como parte de ese vínculo con el barrio, también cedió sus instalaciones para que la comparsa Lagardel pueda realizar sus ensayos durante el invierno.
“El Centro Diurno Cruz Alta está más vivo que nunca. La solidaridad sigue siendo el motor de todas nuestras actividades y queremos que la comunidad sepa que puede sumarse a este proyecto, porque entre todos es posible brindar un poco de calor a quienes más lo necesitan”, concluyó Alanis.


