Florida conmemoró este martes el 201.º aniversario de la Declaratoria de la Independencia Nacional con los tradicionales actos protocolares en Piedra Alta. La ceremonia reunió al presidente Yamandú Orsi, la vicepresidenta Carolina Cosse, el intendente Carlos Enciso, autoridades nacionales y departamentales, representantes diplomáticos, fuerzas de seguridad, centros educativos y vecinos.
Redacción de CAMBIOS
A un año de las celebraciones del Bicentenario, el mensaje central estuvo puesto en que el proceso iniciado en 1825 no debe ser entendido únicamente como una fecha histórica, sino como parte de un ciclo que continúa hasta 2030, pasando por acontecimientos como las batallas de Rincón y Sarandí, la Convención Preliminar de Paz de 1828 y la Constitución de 1830.
Durante el discurso pronunciado en Piedra Alta se destacó además el carácter territorial de la Asamblea de la Florida, integrada por representantes de catorce pueblos. Desde esa perspectiva, se planteó que reclamar actualmente mejores condiciones para el desarrollo del interior no implica generar una confrontación con Montevideo, sino recuperar el espíritu de una construcción nacional basada en la participación de diferentes territorios.
Otro de los ejes estuvo vinculado al contenido social del proceso independentista y a la diferencia entre liberarse de un poder extranjero y alcanzar una libertad efectiva para quienes integran una sociedad. En ese sentido se recordó que, pocos días después del 25 de agosto de 1825, la Sala de Representantes prohibió la introducción de esclavos y estableció la libertad de vientres, aunque la abolición completa de la esclavitud llegaría recién en 1846.
El discurso trasladó luego esa mirada histórica hacia algunos de los desafíos actuales del interior y particularmente de Florida. Se señaló que el departamento mantiene una importante presencia de población rural, con casi nueve mil personas viviendo en el medio rural, y que conservar comunidades, escuelas y producción en el territorio representa una decisión estratégica sobre el futuro del país.
La caminería rural ocupó un lugar destacado. Se recordó que Florida genera una proporción relevante de la producción nacional y que uno de cada cuatro litros de leche producidos en Uruguay sale del departamento, buena parte de ella trasladada por caminos de balasto. Desde el gobierno departamental se planteó la necesidad de anticiparse a los posibles efectos de El Niño y definir mecanismos que permitan sostener la infraestructura rural ante períodos de lluvias intensas.
También se reiteró una agenda planteada anteriormente por el intendente Carlos Enciso, vinculada a energía más accesible para el interior, el aprovechamiento productivo de tierras públicas y la necesidad de abordar la baja natalidad y el problema demográfico como temas de alcance nacional.
Tras la ceremonia, el presidente Yamandú Orsi consideró que los discursos realizados durante el acto resultaron complementarios. Señaló que desde el interior se formularon reclamos acompañados de propuestas, mientras que desde el Poder Ejecutivo se transmitió la intención de avanzar en soluciones para problemas de infraestructura.
Orsi también confirmó que prevé mantener contactos con referentes de los distintos partidos políticos antes de concurrir a la Asamblea General de las Naciones Unidas, con el objetivo de intercambiar posiciones frente a un escenario internacional que definió como complejo.
El acto volvió así a colocar a Florida como escenario central de una fecha determinante para la historia nacional, combinando la memoria de lo ocurrido en 1825 con planteos actuales sobre descentralización, producción, infraestructura y desarrollo del interior.
























