• 1 de octubre de 2022

Gabriel González Merlano: LOS CURAS DEL PINTADO

Ago 18, 2022

En el contexto de las actividades desarrolladas en el mes de Florida, tenemos el agrado de presentar un trabajo titulado Los Curas del Pintado 1791-1809. Los años delatan que nos encontramos en la época colonial, en nuestra región, concretamente en la villa del Pintado, conocida como Villa Vieja, a muy pocos kilómetros de nuestra ciudad de Florida.

En ese lugar, a comienzos de la década de 1780, gracias a la donación de terrenos por parte del indio Antonio Díaz, y a instancias del P. Vicente Chaparro, se pudo erigir la primera Capilla –Ntra. Sra. del Luján–, que en 1791 era una Vice Parroquia y en 1805 es nombrada Parroquia. En 1809, a iniciativa del Pbro. Santiago Figueredo, dicha sede parroquial es trasladada a Florida, y desde ahí la historia tal como se fue desarrollando es mucho más conocida por todos.
Pero lo cierto es que, al menos a nivel de Iglesia católica, no todo comienza en Florida, existen al menos treinta años hacia atrás en los que se cultivó la fe, de la mano de una docena de sacerdotes, quienes desarrollaron una muy importante tarea de evangelización. Pero al realizar esta tarea de predicar el Evangelio, que les era propia, estaban contribuyendo a la civilización de esta frontera norte de la Gobernación de Montevideo en los desolados campos de la Banda Oriental.
Sin embrago, nada conocemos de estos curas venidos de diferentes lugares y de distintas familias religiosas, pero movidos todos por el mismo anhelo de servir a aquellas personas para quienes la fe estaba indisolublemente unida a su vida. Estos sacerdotes, desde los orígenes de la villa del Pintado, alentaron y acompañaron, como protagonistas, la vida civil y religiosa de estas lejanas y abandonadas tierras. Encontramos en su acción una gran riqueza, a pesar de la falta de estructuración y la pobreza de una Iglesia que era una de las instituciones vertebradoras de la sociedad que se iba formando de este lado del río Uruguay.
Con ello nos damos cuenta de que hay mucho para conocer, aunque es muy poco lo que esa época se estudia y se profundiza. Y esto no es privativo de Florida, sino parte de un prejuicio general que consiste en poner el origen de la historia nacional en las luchas por la independencia. Por ende, el siglo XVIII es poco valorado y mayormente ignorado, favoreciendo así una moda, más ideológica que racional, de excluir de la historia dos elementos fundamentales: el español y el católico. Un revisionismo falso y engañoso pretende reescribir la historia ignorando las raíces de nuestra identidad colectiva.

Es bueno, como comunidad, saber de dónde venimos, pues la memoria es la condición de posibilidad de la historia. Sin ella no podemos mantener la identidad ni conectarnos con el pasado, conservándolo. Los Curas del Pintado nos señalan el origen de nuestra Iglesia y sociedad local, fueron los que iniciaron un camino que nos ha traído a este presente. Es bueno, entonces, que reciban de nuestra parte, aquí en la tierra, el reconocimiento que seguramente, como servidores del Evangelio, estarán gozando en la vida eterna.

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