• 7 de agosto de 2022

Obispo de Florida Monseñor Martín: ¿Qué quiero alcanzar en mi vida?

Abr 5, 2022

Mons. Martín celebró el Quinto Domingo de Cuaresma en la Catedral. Compartimos parte de sus palabras en la homilía, para acompañar estos últimos días antes de la Semana Santa.

“Al ir finalizando la Cuaresma el Profeta Isaías en la primera lectura nos recuerda que Dios quiere hacer cosas nuevas en nosotros, resucitar en cada uno, crear cosas nuevas en nuestro corazón. Él sabe lo que necesitamos, hay que escucharlo, quiere provocar lo nuevo en cada uno de nosotros.”

“En la segunda lectura, Pablo nos muestra que tenía muy claro adónde quería llegar y nos anima en esta Cuaresma, donde nos hemos propuesto renovar la fe, convertir el corazón y entrar en mayor comunión con Dios, para así llegar a la Resurrección. Después del encuentro con Jesús, Pablo tuvo todo por detestable, todo lo que antes valoraba ya no vale, y por eso sigue en carrera, todavía no ha alcanzado la meta, pero sabe hacia dónde va y lo que quiere. Miraba hacia adelante y no hubo sacrificio que no aceptara con tal de llegar a Jesús. El proyecto de vida de Pablo nos anima a dejar que Dios entre en nuestra vida para hacernos nuevos.”

“También nos hemos propuesto purificar nuestra imagen de Dios en este tiempo de Cuaresma. ¿Cuál es el Dios verdadero? El que nos revela Jesús: que nos ama, espera nuestra vuelta, que no condena sino que salva. En el evangelio de hoy contemplamos el encuentro de Jesús con los doctores de la ley, los fariseos y la mujer adúltera. Busquemos en este evangelio cómo es el Dios que revela Jesús, rescatemos su mirada que considera a las personas por encima de la Ley, para rehabilitar, animar y hacer mirar para adelante. No es desconocer el pecado, el pecado no es inocuo. Pero por encima de nuestros pecados está el perdón de Dios para que olvidemos lo antiguo y lo dejemos hacer algo nuevo. Esta es la novedad que nos comunica Jesús.”

“También somos invitados a tomar conciencia de nuestra condición de pecadores: ¿quién está libre de pecado? Nadie. Pero Dios nos acepta con nuestras debilidades y errores. “Te basta mi gracia”. Conoce nuestras luchas y así nos quiere, porque por encima del pecado estamos llamados a una Vida plena.

Jesús queda a solas con la mujer, en silencio y con la verdad, así como era ella hasta ese momento. No tenemos que dar excusas a Dios, no tenemos que justificar nada ante Él. En esta semana que nos resta para Semana Santa, presentémonos a Jesús como somos, en silencio, y preguntémonos ¿qué quiero alcanzar en mi vida? ¿cuál es mi meta? y conversemos con Jesús, presentándonos con todo lo que somos.”

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