• 25 de junio de 2022

Ruben Flores: De los pequeños monstruos de Rodó

Oct 23, 2021

Los pequeños monstruos a los que Rodó se refiere, son las palabras que muchas veces se niegan a aflorar cuando el escritor las requiere para expresar una idea, un pensamiento. Y se plantea una lucha entre el escritor y esa palabra que se niega a venir a la mente. Y las palabras pueden ser monstruos en el sentido de Rodó, como así también por el significado que portan; palabras hay que sirven para mentir, para desinformar y hasta para desencadenar guerras. Ellas están ahí, diariamente las usamos, pero existen diferentes maneras de usarlas; lo podemos hacer en el lenguaje cotidiano, en textos literarios y más.

Es entonces cuando Rodó nos dice que las palabras se transforman adquiriendo ribetes de seres vivos; seres que el escritor debe saber doblegar buscando, sustituyendo una palabra por otra que mejor exprese su idea. Esas ideas deben decirse bien, con las palabras más bellas dando importancia fundamental a la estética que identifica con la bondad, porque sostiene que usar el lenguaje estéticamente es «una manera de ser buenos», y nos invita a uncir la idea con la imagen cual agua bendita. Como en Ariel, conjunta ética y estética como forma de elevación espiritual. Las palabras están disponibles para todos y de cada uno; depende el uso que le demos.

En su uso literario deben elegirse con mucho cuidado para lograr ese momento mágico en el que el escritor se apodera de la sensibilidad del lector y este aprehende, se hace capaz de saber qué había en la mente del autor del texto al momento de escribirlo. Debe darse esa comunión mental, casi hipnotismo para que una composición literaria pueda definirse como tal. Sí, las palabras a veces semejan pequeños monstruos por su poder, pero son pequeños monstruos que se pueden domar según el esfuerzo que haga quien las use. Además, son amigables… Galeano las guardaba en frascos y Belisa Crepusculario las vendía en la plaza de su pueblo.

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