Una jornada académica realizada en Florida puso el foco en una herramienta fundamental para enfrentar el cáncer de mama y el cáncer de cuello uterino: detectar la enfermedad a tiempo. Especialistas y autoridades sanitarias analizaron las estrategias de prevención y recordaron que las mujeres cuentan con estudios gratuitos para favorecer el diagnóstico temprano. Redacción Diario CAMBIOS
La actividad fue organizada por la Academia Nacional de Medicina en la Asociación Española de Florida, en el marco del Mes Rosa, dedicado a la concientización sobre el cáncer de mama. Participaron autoridades nacionales y departamentales, junto con profesionales vinculados a la atención y prevención de estas patologías.
La doctora Cecilia Plazota explicó que el diagnóstico precoz permite iniciar los tratamientos en etapas menos avanzadas, con mejores perspectivas y procedimientos que pueden resultar menos agresivos. También destacó la importancia de aprovechar las consultas médicas para informar a las pacientes sobre los controles y recordarles cuándo deben repetir sus estudios.
De acuerdo con lo expuesto durante la jornada, las pautas actuales contemplan el inicio de los controles mamográficos a partir de los 40 años para las mujeres con riesgo general. Cuando existen antecedentes familiares relevantes, mutaciones genéticas u otros factores de riesgo, la evaluación médica puede determinar que los controles comiencen antes.
Plazota señaló que la mayoría de los cánceres de mama no tiene una base genética hereditaria identificada. Durante su exposición mencionó que aproximadamente el 80 % corresponde a casos esporádicos, mientras que una proporción menor está vinculada a antecedentes familiares o mutaciones genéticas.
Por su parte, el doctor Ariel Pisano indicó que Uruguay registra alrededor de 2.000 nuevos casos de cáncer de mama por año y unas 700 muertes, cifras que refuerzan la importancia de sostener las políticas de prevención. También recordó que existen mecanismos para facilitar el acceso a las mamografías y otros estudios, incluidas disposiciones que permiten disponer de tiempo laboral para realizarlos y exoneraciones de tasas.
La jornada abordó, además, la detección del cáncer de cuello uterino. Se recordó que las estrategias incluyen el test de HPV y otros controles establecidos por las pautas sanitarias.
Los participantes coincidieron en que la prevención requiere un compromiso compartido entre las pacientes, los equipos de salud y las instituciones. Conocer los derechos, perder el miedo a los controles y mantener los estudios al día son aspectos centrales para mejorar los resultados.
Durante el encuentro también surgió una preocupación sobre las dificultades que puede enfrentar el personal sanitario para participar en instancias de capacitación. Pisano consideró importante que las instituciones promuevan la formación continua y faciliten la presencia de sus trabajadores en jornadas académicas.


