La Marcha de la Diversidad volvió a recorrer las calles de Florida con un mensaje que fue más allá de la celebración: sus participantes reclamaron oportunidades laborales, políticas públicas sostenidas y garantías para vivir la identidad y los afectos sin discriminación. Durante la convocatoria también cuestionaron las dificultades que enfrentó la organización para realizar la actividad en su lugar histórico. Redacción Diario CAMBIOS
Bajo la consigna de construir una Florida con más derechos, oportunidades y comunidad, integrantes del colectivo En Marcha y participantes de la movilización destacaron la importancia de generar espacios de encuentro, acompañamiento y visibilidad para las personas LGBTIQ+ en el interior del país.
Durante el discurso central se hizo hincapié en que vivir la diversidad en localidades pequeñas puede presentar dificultades particulares, desde comentarios discriminatorios hasta el temor a expresar libremente la identidad. Los organizadores reclamaron que ninguna persona tenga que abandonar su pueblo, alejarse de su familia o renunciar a sus proyectos para vivir con libertad.
Uno de los principales planteos estuvo relacionado con el cumplimiento de la Ley Integral para Personas Trans, aprobada en 2018. En particular, se recordó la disposición que establece una cuota mínima del 1 % de los puestos de trabajo públicos comprendidos por la norma para personas trans que cumplan los requisitos. Según las cifras mencionadas durante la marcha, en 2024 ingresaron 23 personas trans mediante ese mecanismo en todo el país, equivalentes al 0,10 % de los ingresos computados, y no se registraron incorporaciones por esa vía en los gobiernos departamentales.
La movilización también expresó preocupación por el avance de los discursos de odio y las distintas formas de violencia contra la comunidad. Se reclamaron políticas sostenidas en materia de educación, empleo, salud y acompañamiento, además de respuestas institucionales frente a las situaciones de discriminación.
Otro punto de la proclama estuvo relacionado con el cambio del lugar habitual de encuentro. Los organizadores señalaron que este año debieron trasladar la actividad, ya que no se habilitó la Plaza Asamblea, espacio utilizado históricamente por la marcha. Vincularon esa decisión con los preparativos para la eventual visita del papa León XIV a Florida y reclamaron que las instituciones garanticen el uso democrático de los espacios públicos, mediante diálogo y alternativas acordadas.
El mensaje final insistió en que la inclusión no debe limitarse a una actividad anual ni a declaraciones públicas. Los participantes defendieron la necesidad de construir redes de apoyo durante todo el año y de asegurar que las nuevas generaciones puedan estudiar, trabajar, amar y desarrollar sus proyectos de vida sin miedo.


