Antonio Lissio: Los hijos de la luna
¡Jamás escuché algo así! Silbó el viento: “Increpar de tal modo a una madre”, y se alejó presuroso, indignado, tanto que, a poco, era ya torbellino. Yo puedo contar cómo en verdad fue… De presuroso el viento, no escuchó todo, también hubo ruegos, y…
