Gladys Gil: Mágico

El otro día yo, extasiada, miraba la maravilla del paisaje. Un cielo azul, verdes praderas, sol luminoso, dorado y brillante, un río poco profundo salpicado de pequeñas pendientes y, en sus riberas, arbustos llenos de flores. ¡Cuántas cosas hermosas! Tantas que se hace imposible…