José Luis Llugain: No más allá del vestíbulo
Al caer la tarde, llegó Nando a la puerta de la casa de su novia, Valeria, y tocó el timbre.―¿Quién es? ―preguntó Amanda, la empleada doméstica a través del intercomunicador.―¡Hola! Soy Nando.―¿Qué querés?―¿Vengo a ver a Valeria? Me está esperando.―Pasá al vestíbulo y enseguida…
