Araceli Faggiani: La mansión Jeremías
Solía observar, intrigada, las tupidas arboledas ―pinos, en su mayoría― gigantescas, que sobresalían de sus muros y los setos de múltiple vegetación con un cerco de alambre en su interior. Desde su observatorio solamente vislumbraba el gran portón de dos hojas con un nombre,…
