Fanny Folgar: María y su amiga
Escucho tus pasitos, y sé que vienes a jugar a mi sombra con tu muñeca, y cuando entre cantos ya tienes tu casita armada, se escucha la voz de tu mamá.—María, ¿cuántas veces debo decirte que no juegues ahí? Esas hojas te dan picazón…
